Seguidores

miércoles, 15 de abril de 2015

EL ELEFANTE BLANCO



Hay un animal que se repite de forma machacona en la naturaleza: el elefante blanco. Se trata de un elefante anciano, decrépito, con el pelo blanco y las facultades un tanto, o un mucho, deterioradas. Suele ir a la cola de la manada, pero de vez en cuando se le ocurre encabezarla como si estuviera en sus mejores años.

Curiosamente es algo que se viene repitiendo en el panorama político de nuestro país. Sin hacer distingos de credos políticos, hay políticos ancianos que se empeñan en mostrar el camino a la tropa de correligionarios. No tienen en cuenta los cambios producidos en la sociedad, ni la pérdida de facultades propias, ni la desconexión que tienen con respecto a los ciudadanos. No se dan cuenta de que ellos son historia, gloriosa para sus compañeros de afinidades políticas, ni de que ellos se encuentran en una cómoda, muy cómoda, jubilación, no entramos a valorar si merecida o no.

Los elefantes blancos, los auténticos, es decir los que tienen trompa, grandes orejas y cuatro patas, no son conscientes de que han perdido facultades; su vista suele ser mala, el olfato ha disminuido, ya no es capaz de rastrear las huellas, no distingue con claridad los cruces de los caminos, confunde los límites de los senderos, todos los árboles les parecen iguales, la ciénaga no ofrece contraste de limpieza o suciedad para ellos…

Cuando estaban en su plenitud, el orgullo, el tremendo orgullo que tuvieron gracias al gran poder que desarrollaban, les impidió establecer los límites seguros para que los depredadores, sus enemigos naturales, no tuvieran alcance al paraíso que disfrutaban su manada y la inmensa mayoría de los habitantes de la sabana, del mundo de los animales libres que no temían a los depredadores, o al menos no tenían motivos para el temor ya que el gran protector, el gran elefante, protegía su hábitat, el mundo en el que vivían. 

El depredador, paciente, cauto y sigiloso, esperaba que el paso del tiempo le diera paso. Dejó hacer al gran dueño de la sabana y se mantuvo cauteloso rondando los márgenes de los dominios del gigante. Y en cuanto tuvo la oportunidad, en cuanto vio que los cabellos del poderoso paquidermo blanqueaban, comprobó que las fuerzas habían bajado y se lanzó al ataque, a la conquista del mundo que hasta entonces había pertenecido al resto de cándidos animales.

Poco a poco, se fue adueñando de todo hasta que impuso su dominio con las razones de su fuerza y comenzó a oprimir a los herbívoros. Estableció la prohibición de circular por las veredas al resto de los animales, los caminos buenos a partir de entonces quedaron reservados exclusivamente para los depredadores, los que tenía prioridad para beber en las charcas eran ellos, los no depredadores tan sólo podían acceder al agua ya baboseada por los nuevos señores, las mejores sombras para descansar era para el gran depredador y su especie… y así cambió totalmente la selva.

El depredador ha mejorado mucho su calidad de vida y no es que antes la tuviera mala: es que ahora vive todavía mejor, mucho mejor. Ya no persigue las piezas, sino que obliga a los mansos animales a que le acerquen la caza para que sus compinches, los jóvenes que aspiran a gran depredador, ejerzan las tareas de acoso y caza. El gran depredador se aposta a la salida del desfiladero para atrapar al asustado animal que huye de sus perseguidores sin darse cuenta que cae directamente en las insaciables fauces del gran depredador que ahora no sólo es dueño de todo, sino que, además, saborea el mejor solomillo.

En tanto el elefante blanco se conforma, auto convencido, con beber el agua de segunda mano, caminar por los senderos llenos de espinos, baches y piedras y mantener su orgullo con las alabanzas vacías de los miembros de su manada. Eso sí, disimula como si tuviera el mismo poder de antaño.

Los cachorros de elefantes, los elefantitos, no han aprendido nada del elefante blanco, cuando en sus mejores tiempos fue líder y condujo a su manada hasta los mejores pastizales y las mejores lagunas. El elefante blanco no les dio la oportunidad de aprender.
Y lo peor es que no se dan cuenta de que hay tigres que están disputando los senderos y las lagunetas a los depredadores.

José Campanario

lunes, 23 de marzo de 2015

TODOS HAN GANADO


Como siempre los líderes hacen “su” interpretación de los resultados electorales. Todos coinciden en una cosa: “hemos ganado”. Unos han ganado las elecciones por ser el partido más votado, otros han ganado con respecto a las “europeas”, otros han consolidado no se sabe muy bien qué, ... Desde aquí vamos a tratar de ser objetivos y seguro que nos salen resultados muy distintos a los que dicen, con la sonrisa forzada, los distintos “ganadores”.

Vamos a exponer números, fríos, objetivos y contrastables sobre los resultados de las elecciones en Andalucía. Algunas consideraciones previas a la exposición de las cifras:

1.- Ninguno de los dos grandes partidos, tiene un castigo ejemplar por estar salp¡cados en escándalos de corrupción. Nunca en la historia de la democracia española había habido tantos “imputados”. Y sin embargo, los resultados parece que no castigan estas corruptelas. La bajada del PP hay que achacarla, en mucha mayor medida, al castigo ciudadano por los recortes. Parece que la “institucionalización” de la corrupción es un hecho aceptado por la sociedad, lo que sería de una gravedad enorme.

2.- Se abre el panorama, más que previsible, de un pacto centroizquierda-centroderecha (PSOE-C’s). Los escaños conseguidos por Susana Díaz sumados a los de Ciudadanos arrojan mayoría absoluta y, aunque no participen en el gobierno, a los chicos de Rivera les apetecerá mucho el caramelo de ocupar sitios preferentes en la mesa del parlamento andaluz y en las distintas comisiones parlamentarias.

3.- Uno de los errores de Podemos, pese a haber conseguido un resultado espectacular aunque por debajo de las expectativas que habían creado los medios de comunicación reflejando encuestas, ha sido no haber utilizado las redes sociales como ellos saben hacerlo (Twuiter, Facebook, WhatsApp, …). La confianza los ha traicionado. Además de que hay brotes de desconfianza por parte de los ciudadanos con respecto a la formación de Pablo Iglesias: MIENTRAS NO PARTICIPEN EN LOS AYUNTAMIENTOS, NO VEN LOS CIUDADANOS CÓMO ACTÚAN. Nunca, al menos que nosotros tengamos constancia, se han ganado unas elecciones sin haber ganado unas municipales. En descarga de Podemos: es un partido joven y tiene mucha trayectoria por delante. No les vendría mal a los chicos del círculo morado aprovechar el espacio social que deja IU.

4.- El descalabro de IU. Lo comentaremos muy brevemente. La pelea de gatos que hay en esa formación, sus incoherencias (apoyan a la derecha en algunos sitios, entre otros en Extremadura), sus mensajes desde la pureza angelical, etc., han dado al traste con el trabajo realizado. El mensaje no ha llegado a los ciudadanos que además ven como ese espacio político está siendo ocupado por otras fuerzas con mensajes más atractivos.

Veamos un cuadro comparativo de los resultados:
AUTONOMICAS 2012
AUTONOMICAS 2015
Partido
Escaños
Votos
Escaños
Votos
 diferencia
PSOE
47
1.523.465
47
1.409.042
-114.423
PP
50
1.567.207
33
1.064.168
-503.039
IU
12
437.445
5
273.927
-163.518
PODEMOS


15
590.011

C’s


9
273.927

VOTANTES 2012:
                                   3.934.197
VOTANTES 2015:
                         4.113.658

+179.461

Los números son así de crueles. El gran perdedor, objetivamente hablando según reflejan los guarismos, es el PP con medio millón de votos menos. IU es el segundo perdedor con más de 163.000 votos menos y en tercer lugar el PSOE pierde  más de 114.000 votos. Y a todo esto han votado cerca de 180.000 andaluces más. ¡Claro y en botella!.

Ahora que cada cual diga lo que le apetezca que será invariablemente que “todos han ganado”. A lo mejor los perdedores hemos sido los ciudadanos.

Nino Granadero

lunes, 16 de marzo de 2015

11-11


Ayer fue el día 11 de marzo. Habrá algún lector, de los que todavía se atreven a leernos, que diga: “acabas de hacer el descubrimiento del siglo”. Pues no hemos descubierto las razones de la energía solar ni el por qué de la transformación de la materia, pero tiene sus razones la afirmación con la que abrimos esta página: ayer hizo 11 años del fatídico día 11 de marzo en el que el mayor atentado de la historia de España se cobró nada más y nada menos que 194 víctimas mortales.

Y hacemos estas observaciones porque no ha habido ni un sólo periódico que haya recordado la luctuosa fecha. Solamente los últimos informativos de la tele han dado la noticia, cómo no, en la que la clase política (o casta, como prefieran llamarla) ha tenido la desfachatez de aparecer por allí para salir y que los vean los ciudadanos en la caja tonta.

Parece que se nos ha olvidado que existieron responsables políticos de que murieran 194 personas en nuestro país. Parece que la memoria de las víctimas, de los que perdieron la vida por culpa de unos cuantos que querían reforzar su ego y hacerse la foto al lado del “emperador” yanqui, se queda en paz con las imágenes de unos cuantos políticos aplaudiendo mientras las madres y padres de las victimas ponen flores en memoria de sus seres queridos. Una memoria que se les hace presente cada día en cuanto abren los ojos, sin necesidad de acudir a colocar flores a ningún sitio.

Pero nadie, nadie insistimos, ha exigido ni ha recordado quienes fueron los responsables directos de aquellas muertes, de que 194 vidas fueran segadas por las bombas criminales del terrorismo. Y ya es hora de poner nombres a las responsabilidades. No es necesario recordar la participación del gobierno español, en contra de la opinión del pueblo, en una guerra ilegal (injustas son todas las guerras), declarada de forma alevosa por quienes sabían que estaban utilizando argumentos que eran falsos y que tan sólo pretendían calmar los intereses económicos de las grandes petroleras. Los argumentos de falta de libertad (¡cómo no, los yanquis son los guardianes de las libertades mundiales en todos los países!, menos en el suyo, donde una persona, por el hecho de ser negro, no tiene derecho ni a la vida), de peligro para la comunidad internacional que suponía el arsenal de gases venenosos que podían ser empleados y el supuesto rearme de un país sumido realmente en la miseria. El tiempo ha demostrado que los que nos oponíamos a esa guerra, la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, llevábamos razón: los argumentos eran falsos y, más aún, los que los utilizaban sabían que mentían.

Luego, cuando se produjo el atentado del 11M en Madrid, en los trenes de cercanías atestados de trabajadores (siempre les toca pagar a los mismos), rápidamente se acusó a quién se sabía sobradamente que no había sido. Y había una razón de peso para acusar al terrorismo de casa: se mareaba la perdiz y se eludían responsabilidades, a la vez que se intentaba nuevamente el engaño porque había elecciones y había que ganar. El Gobierno, cuyo Presidente era don José María Aznar y su vicepresidente don Mariano Rajoy, no estaba dispuesto a reconocer que el atentado era la consecuencia de la foto del señor del bigotito con su amigo americano y con el primer ministro inglés en las Azores.

Pasados 11 años de aquel fatídico, volvemos a utilizar el calificativo porque es el que mejor expresa los resultados de tan desafortunada decisión (aún a sabiendas de las graves consecuencias que podían acarrear a nuestro país), todavía no ha habido nadie que exija responsabilidades al principal responsable de las 194 muertes: el Sr. Aznar. No podemos olvidar las declaraciones del entonces vicepresidente, el Sr. Rajoy, apoyando “sin fisuras” (nos parece recordar que era el término exacto empleado) la entrada de España en la Guerra de Irak. O sea que el Sr. Rajoy también asumía la responsabilidad de tan “sabia” decisión.  Y más aún, sin el consentimiento de las Cortes Generales, como está previsto en nuestra Carta Magna.

¿Y todavía habrá españoles que depositarán la papeleta en la que don Mariano Rajoy figura el número 1 de la lista?. ¡No lo entendemos!.

Desde luego nuestro veredicto es rotundo en relación con la responsabilidad de los 194 muertos por el atentado del 11M de hace 11 años: Tanto el Sr. Aznar como el Sr. Rajoy son culpables.

Nino Granadero

jueves, 5 de marzo de 2015

LA DEUDA ALEMANA


Nos da la impresión de que quedan unos cuantos capítulos para ver el desenlace de la famosa “deuda griega” o “deuda alemana”, depende de donde vengan las reclamaciones y las respuestas. El dantesco duelo a florete se desarrolla a ritmo lento, buscando el KO técnico más que la maniobra de habilidad que desarme al adversario.

Lo cierto es que somos testigos de un enfrentamiento que, aunque en principio se presentaba desigual, los argumentos y los documentos históricos que se esgrimen están fortaleciendo el lado del reclamado, es decir, el lado griego. Cada día que pasa las razones de los alemanes se reducen simplemente a la cabezonería y la falta de diálogo por parte merkeliana. Y lo peor del caso es que muchos dirigentes europeos se esconden detrás de la teutona mostrando en unos casos sus carencias y en otros su cobardía.

Algo que deja en un brete las argumentaciones de los mandamases de la UE es que se ha cambiado la deuda de lugar: de ser una deuda privada ha pasado a ser asumida por el sector público (la tan manida socialización de pérdidas). Han sido los distintos países de la UE los que han saldado la deuda privada y han asumido los números rojos del país heleno. Ahora, por tanto, son los estados los que reclaman saldar el débito de los griegos. Es decir, la gestión de los gerifaltes europeos ha consistido en darle el dinero a los poderosos (sobre todo a los bancos) y que seamos los ciudadanos los que apechuguemos con las consecuencias en forma de recortes de nuestros derechos. Nuestros dirigentes, los gobernantes de la UE, se han cubierto de gloria: quitan a los pobres para entregarles los óvolos a los ricos. ¿Cómo llamar a este comportamiento de los mandatarios de nuestra Europa?.

Volviendo al tema de la deuda y, a pesar de que se ha repetido en muchas ocasiones por los comentaristas políticos, hay que recordar qué ocurrió con el mayor deudor de los últimos doscientos años. Queremos decir el mayor deudor del primer mundo, es decir, Alemania.

No hay que olvidar que fue precisamente Alemania la iniciadora, y a su vez la perdedora, de las dos guerras mundiales con macabro escenario en las tierras europeas. Baste decir que las indemnizaciones a las que tuvo que hacer frente como derrotada en la primera guerra mundial, las terminó de pagar hace menos de 20 años.

Los cálculos que se hicieron con motivo de la II Guerra Mundial y por tanto las cantidades que se reclamaron al país perdedor, es decir Alemania, ascendían a 22.600 millones de marcos del año 1953. Si tenemos en cuenta que por aquellos años un maestro en EE.UU cobraba de sueldo 2.400 dólares manuales y que en la actualidad el sueldo se ha multiplicado por 15, aproximadamente, la deuda alemana, todavía no saldada a la mayoría de los perjudicados, supondría una cantidad próxima a los 339.000 millones de marcos, una cifra cercana a lo que Europa entera reclama a Grecia. Ahora son los alemanes los que no perdonan una deuda que algunos países contrajeron con sus bancos, con los bancos alemanes que demostraron, todo hay que decirlo, una ineptitud fuera de lo común. Por cierto que los bancos alemanes están considerados de los peores del continente. Esta mala fama de los banqueros germanos se la han ganado a pulso ellos solitos.

Hay que decir que, gracias a la magnanimidad de los vencedores, se hizo una quita de más del 60% de la deuda a los alemanes como indemnización por perder la II Guerra Mundial. O sea, que se les perdonó 6.400 millones de aquellos años. Pero, ¡oh sorpresa: a los que se les perdonó, ahora no perdonan!. ¡Flaca memoria tienen estos germanos!. Ese es precisamente el camino para fomentar el odio hacia la casta germana.

Los alemanes, sus dirigentes al menos, aunque según se deja entrever en las distintas tomas de opinión a los ciudadanos de ese país, están apoyados por la mayoría de la ciudadanía, se están ganando a pulso que el resto de los ciudadanos europeos los estemos aguardando a la revuelta del camino. O como se dice por nuestra tierra: “arrieritos somos…”

Ahora parece que los alemanes no se consideran culpables de la devastación de Grecia, ni de los bombardeos de Guernica, ni de los expolios que hicieron sus compatriotas en Italia, en España, en Francia, en tierras africanas, en cualquier lugar violado por sus botas, por la botas nazis. Ya se les ha olvidado que países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Grecia, España, Italia, Irlanda, Luxemburgo, Noruega, Suiza, Yugoslavia… entre otros, hicieron un alarde de sensatez y, en lugar de condenar a Alemania a la desaparición como nación, renunciaron a lo que les correspondía legítimamente.


Nino Granadero

lunes, 9 de febrero de 2015

ME CABREA HACERLO, PERO...


La clase dirigente de nuestro país se empeña una y otra vez en llamarnos idiotas, tontos, imbéciles, o como se dice por mi tierra del sur del sur, carajotes, a todos los ciudadanos españoles al insistir, también, una y otra vez sobre las cifras de desempleados que un mes tras otro, como estadística, nos saca a relucir para mostrarnos lo bien que va España. Y… no se le cae la cara de vergüenza.

En el Diario Viva Jerez, del día 4 del mes en curso, un titular en letras grandes y en negritas, refiriéndose, claro está, a la evolución del paro: “La menor subida registrada en enero desde el año 2007” para continuar diciendo más abajo “nuevo incremento-El paro aumentó en enero respecto a diciembre en 77.980 personas, hasta llegar a contabilizar un total de 4.525.691,-“, luego, continúa un extenso artículo mareante en cifras y en números sobre el particular para justificar lo injustificable y hacer con ellos, en vez de una sopa de letras, una sopa de números que nadie se traga.

En mi primer artículo de este año, titulado: “Buenos deseos”, y publicado en los blogs:http://partidosocialdemocrataandaluz.blogspot.com,http://partidosocialdeandalucia.blogspot.com ,http://bloquesocialandaluz.blogspot.com  entre otras cosas decía: “Por esta vez, no voy a ser crítico con los gobernantes de las Españas. No. Quiero confiar en las buenas voluntades de todos. Quiero creer que trabajan y se dejan la piel por mejorar la sociedad que nos ha tocado vivir y que quieren preparar el camino de las generaciones venideras. Quiero entender que todo lo que hacen y van a hacer va encaminado al bienestar de lo general, dejando al lado lo particular”.  Nada. Tapón y zurrapa. Desgraciadamente tengo que volver a ser crítico. Y me cabrea serlo. Y es que no puede ser.  Aquí, cada uno a lo suyo. Nadar y guardar la ropa. Ya asquea lo de “y tú más”. Siempre el año que viene será el mejor año, el de creación de empleo y el del crecimiento, según el Gobierno.

Estoy cansado, por no decir hasta los cojones, de Rajoy y su “trupe”, de los tertulianos, de los analizadores de los mercados económicos, de las bolsas, del Ibex 35, de los economistas, de los programas de la varita mágica de “arreglarlolotodo” y “saberlolotodo”, de los visionarios, de…, me duelen las tripas de tantos retorcijones a las que las someto con tanto aguantar a tantos mentirosos, salva patrias,  mediocres, corruptos, ladrones de cuello blanco, excarcelados que no devuelven lo que se llevaron, ineptos y barulleros de la política. Si lo escrito en este folio fuera voz gravada, el eco en el “acantilado del Congreso de los Diputados”, no dejaría de repetirse una y mil veces.

La clase dirigente anda como loca, en estos meses que faltan para que se celebren las distintas elecciones, gastando lo que, según decían antes, no se tiene. Toda, sin excepción alguna, nos va a llevar, de nuevo,  al paraíso de donde fuimos expulsados por los demonios de la crisis. Ésta ya no existe. Se ha “esfumao” por el arte de birla-biloque y si está… no se le reconoce y punto.

Hasta hoy mismo han sido los tiempos de las desapariciones (más que desapariciones, los robos) de los derechos más básicos conquistados por las personas.

Los de a pié no queremos titulares de letras grandes y en negritas y artículos de prensa de sopas de números “enreosos” que justifiquen lo injustificable. No los queremos. Queremos otras cosas más sencillas, más entendibles, más verdaderas, más humanas, menos “templos” y más calles, menos “oraciones”, menos predicamentos y más reparto de bienes, menos avaricia y más bondad, menos migajas y más mantel para todos y no para unos cuantos.

Los de a pié, somos más sencillos. Los que “curramos” o estamos deseosos de currar, queremos trabajo. No queremos regalos. Queremos y de hecho, lo hacemos, contribuir a la sociedad del bienestar. Trabajo digno para las personas y las familias. Queremos trabajo y no beneficencia. Queremos trabajo y no esclavitud.  Queremos que nos devuelvan los derechos adquiridos y conquistados que nos ha robado, quitado, secuestrado, la clase dirigente. Tan simple como eso.

Las intenciones de mi primer artículo de este año publicado en los blogs reseñados, se han ido al carajo y por eso, no me queda más remedio de ser crítico y continuar en esta línea. Me cabrea hacerlo, pero…


Simón Candón 9/02/2015

jueves, 5 de febrero de 2015

EL REY HA MUERTO, ¡VIVA EL REY!


Cuando todavía faltan unos meses para dar el pistoletazo de salida a las próximas elecciones generales y están a la vuelta de la esquina los comicios para el parlamento de Andalucía, convocados a la ligera, tratando de evitar la quema total de la nave socialista por la Sra. Díaz, puede suceder lo que ya dijimos desde estas mismas líneas hace unos meses (ver Bisagra 17-10-14): el paso a un segundo plano de la formación socialista de nuestro país.

Lo que vislumbramos, a la vista del espectáculo, es que el pase a un segundo plano del PSOE es la antesala del fallecimiento de la criatura y su definitivo entierro, cuando no su incineración.


No pueden alegar los “barones” y altos personajes del partido fundado por Pablo Iglesias (el otro, nacido el 18 de octubre de 1850, en El Ferrol) que han sido abandonados por el pueblo. Desde la salida al escenario del “compañero” Rodríguez (más conocido como Zapatero) tras la espantada del dúo González-Guerra, los socialistas españoles han ido en picado. El alejamiento de los ciudadanos y el abandono de la ideología socialista, unidos a la llegada de arribistas sin escrúpulos, ha hecho que la ciudadanía se haya hartado y esté dando la espalda progresivamente, y parece que sin posibilidades de retorno, al entorno del PSOE.


Estos ciudadanos, consecuentes con su ideología y su situación social en el espectro político de la izquierda, no están dispuestos a ser engañados nuevamente por nadie. Los otros, los votantes de la derecha (muchos de ellos sociológicamente deberían situarse en la ribera contraria a los conservadores), seguirán votando al PP o al partido que lo sustituya como ya pasó con la extinta AP que consiguió enterrar, refundándose en el PP, su vergonzoso pasado franquista.

Las nuevas ofertas tienen su responsabilidad y mucha en el futuro socio-político de este país. Somos conscientes del erial que dejan los que debieron cuidar el jardín ideológico progresista en lugar renegar, vilmente, de una ideología tan digna que era la expresión del sentir de los trabajadores: el socialismo.

Los ciudadanos van a exigir a la nueva hornada de políticos que además de honrados tengan las suficientes agallas para derogar, sin paliativos, las leyes “marianas”. Sectores tan castigados como la enseñanza, la sanidad, las relaciones laborales, el mundo (que no el mercado) del trabajo, las pensiones, los derechos de libertad y de expresión, los derechos a una protección real de la justicia, etc., deben ser repuestos a los niveles que existían antes del retroceso impulsado por el PP cuando arribó al sillón Mariano Rajoy. Al menos la vuelta a las posturas anteriores a las anti-democráticas del actual Presidente del Gobierno.

También van a exigir los ciudadanos al gobierno que salga de las urnas y en el que estamos seguros no van a repetir integrantes de partidos que ya han ocupado sillones ministeriales, que se limpie no sólo el panorama político, sino también que se acabe con la vergüenza de los ciudadanos cuando aparecen los Bárcenas, Ratos, Granados, Camps, Mato… no podemos citar la lista completa, serían necesarios un par de folios más. Los ciudadanos vamos a exigir a los nuevos gobernantes que no sólo recuperen el dinero que estos sujetos han “retirado” ilegalmente sino que sea devuelto todo además con los intereses que correspondan. Y por supuesto que estos “distraedores” den con sus huesos en la cárcel.


Otros dos temas que necesitan urgente solución: acabar con la dictadura de los bancos y realizar una ruptura en toda regla del estado español con el eje Berlín-París.


Sr. Iglesias (don Pablo, el de la coleta): ¿mantendrá usted sus compromisos con los ciudadanos?. Si hace como los chicos integrantes en la banda pepera, tendremos que mandarlo a donde vamos a mandar a los chicos de Mariano: al limbo de los bobos.


  Nino Granadero

lunes, 26 de enero de 2015

ESCENA DE SOFÁ CON DESAYUNO INCLUIDO


Estoy ocupado en otros menesteres, también relacionados con el placer de la escritura, y tengo un tanto abandonada la “crónica”, lo que pasa es que la cosa tira o como dice el aserto que “la cabra tira al monte”.

Hace un par de días, zapeando las noticias, pude ver en una cadena televisiva bastante coincidente con las tesis y la praxis de los mariano’s boys, la pantomima que proyectaban de la plana mayor pepera, incluido Presidente del Gobierno y ministros varios, en un “desayuno de trabajo”. Como siempre el ínclito Floriano estuvo sembrado, para ponerlo en un marco. Lo que no acabo de entender cómo a este chico no lo invitan al Club de la Comedia, porque lo que es vocación de payaso no le falta (y que no se ofenda, que puede ser una salida profesional ante el túnel por el que tendrá que deambular en un futuro cercano). La ventaja, pensé cuando concluyó el panfleto audio visual, es que por lo menos las horas empleadas en la grabación no han estado “gobernando”. Lo insultante es que los señores de la derecha no sólo traicionan a sus propios votantes, sino que parecen empeñados en poner en solfa la inteligencia de los mismos.

Entrando en faena: asistimos cada día, yo casi diría cada hora, a la más burda campaña de manipulación que hasta el momento se ha realizado en nuestra formal democracia. Es asombroso, aunque no tanto, cómo se manipulan de forma intencionada las noticias, no cabe otra lectura, atacando a personas destacadas de los partidos emergentes. Y lo peor del caso es que los ataques no provienen tan sólo de la derecha, que es comprensible aunque no sea de recibo, sino que en muchas ocasiones parece ser la línea de actuación de formaciones autodenominadas “progresistas”. Cuando no es una factura (por cierto algunas de hace años y que obedecen a trabajos ocasionales que como profesionales cualificados se han prestado y por los que se cobra, como es lógico), es la “sospecha” de pucherazo interno al elegir la Ejecutiva, o a supuestos “tratos de favor” de un familiar del cabeza de cartel de una formación emergente. Todo vale con tal de descreditar a unos descamisados (¡me suena!) que ponen en la cuerda floja el teatro de marionetas de tanto corrupto metido en el cieno hasta el cuello.

La maestría de las malas artes toma cuerpo con la publicación de una “encuesta” cocinada hasta conseguir que el cocido de berza se convierta en pastel. Nadie se traga que en tan sólo 15 días se produzca un vuelque tan espectacular. Una diferencia de 5 puntos (3 que gana el “beneficiado” por la empresa encuestadora y 2 que pierde el “damnificado”) no es creíble. Nos recuerda mucho a la misma operación realizada cuando el actual líder del PSOE llevaba 15 días de reluciente liderato. El tiempo y las urnas pondrán a cada cual en su sitio.
Por cierto que parece que el Sr. Sánchez no es tan líder, ya que hay algunos ex–dirigentes empeñados en hundir el barco del que ellos fueron dueños y señores del timón durante la última década. No hay que confundir los términos: los buenos capitanes se hunden con su barco. Estos “capitanes”, como burdos aficionados, han abandonado el barco y una vez ellos a salvo, parece que con malévolas intenciones, tratan de hundirlo. ¡Allá ellos!. Lo peor del caso es el papelito que les queda a los que se salven del naufragio: el de partido bisagra (y sé que a algunos de los que lean estas líneas les va a doler, pero es lo que se ve venir con una claridad meridiana).

Para los ciudadanos de este país no hay alternativa: o confiamos en las formaciones políticas emergentes, tanto de orientación conservadora como progresista, o nuestra democracia no será. Si los nuevos partidos que, al menos todavía no están “trincados” por el sistema, no nos sacan del atolladero en que nos han metido los que están de fango hasta los ojos, nuestro sistema democrático está condenado: no tendremos nunca democracia en este país. 

Nino Granadero