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lunes, 26 de noviembre de 2012

¿PELIGRA EL EURO?


La pregunta no es nada retórica. Se puede plantear, a estas alturas del siglo XXI en muchos países de la llamada Unión Europea, porque la realidad diaria se obstina en demostrar otra cosa bien distinta. Países como Grecia, Islandia, Irlanda, España, Portugal, Italia, Francia, etc. ven pasmados cómo sus ciudadanos cada vez rechazan más la moneda única, o al menos la práctica abusiva que de ella se hace por la Sra. Merkel y sus correligionarios.

Ha llegado a tal extremo que se está creando una corriente de opinión que rechaza todo lo germano. Y tampoco es eso. En Alemania, como en el resto de países miembros de la U.E., hay muchos ciudadanos convencidos europeístas. No todos tienen la misma obsesión por saciar a los insaciables banqueros alemanes.

El desasosiego de la banca alemana tiene además una explicación bien sencilla. Se calculan varios millones de euros el estropicio financiero cometido comprando bonos basura de EE.UU., los famosos subprime. Explicamos el episodio de todas las “inversioens” bancarias germanas porque no tiene desperdicio. Los bancos alemanes, en plena expansión de la economía, cogieron la espiral con tal velocidad que hay que cuestionarse si la bancarrota europea no es, en gran parte, culpa de sus imprudencias consecuencia de su avaricia y voracidad.

Así, para contribuir a la burbuja islandesa, aportaron 21.000 millones de euros. En Irlanda pusieron 100.000 millones sobre la mesa de los banqueros, a EE.UU., le dieron 70.000 millones a cambio de bonos subprime y en Grecia se han encargado muy mucho de ocultar las cifras, no hay posibilidad de saber lo que han puesto en el país heleno. En el mejor de los escenarios, los estudiosos creen que no es descabellado calcular una cifra total de “inversiones” de la banca alemana superior a los 300.000 millones. (Recomendamos la lectura del libro de Michael Lewis, BOOMERAN. Viajes al nuevo tercer mundo europeo. Ed. Deusto).

Ni que decir que el fiasco ha sido total. Deja mucho que desear la “eficiencia” alemana. Y todavía tiene el atrevimiento la Sra. Merkel, con el beneplácito del gobierno del Sr. Rajoy, de exigir a los bancos españoles que se pongan al día. Olvida decir que ella, su gobierno, aportó algo más de 150.000 millones de euros a su banca para que “tuvieran liquidez” no hace todavía ni un año.

Es innecesario hablar de la contribución de los bancos alemanes a la burbuja inmobiliaria española, tema que ya tratamos en su momento. ¿Se entienden ahora las exigencias alemanas de recortes y los envíos masivos de dinero de los países mediterráneos ribereños para saldar las deudas bancarias con las entidades financieras alemanas?. Y encima nos quiere hacer creer la Sra. Merkel que los alemanes no tienen culpa de nada, es más que son los únicos que aportan dinero a las arcas comunitarias, cosa totalmente falsa, como  ya hemos demostrado anteriormente (ver artículo ¿ES POSIBLE UNA UNIÓN EUROPEA SIN ALEMANIA? del 28 de mayo de 2012). El episodio deja en evidencia las cualidades que se presuponen en los germanos.

En el fondo subyace algo más que una operación fallida, o una gigantesca pifia protagonizada por la banca alemana en el mundo de las inversiones. Lo realmente importante es la confrontación entre las dos concepciones de las finanzas: la concepción judía y la forma de concebir la economía a la europea, mejor dicho a la alemana, que es otra cosa.

Que nadie quiera ver tintes xenófobos o matices tendenciosos en el empleo del término judío. Tan sólo se trata de una realidad contrastada. No es ni mejor ni peor, sencillamente es así.

Entre las grandes corporaciones bancarias a nivel mundial, exceptuando el componente chino que pensamos se trata de un episodio temporal, hay un predominio de la banca estadounidense que, dicho sea de paso, está dominada por el capital judío. Así  HSBC, J P Morgan Chase, Goldman Sachs, Wells Fargo… forman parte del llamado lobby judío bancario en EE.UU. Incluso en nuestro país, la mayor banca esta capitalizada por recursos de origen judío. Es sobradamente conocido que el Sr. Botín procede de una familia judía mallorquina. Queremos insistir que no se trata de una postura antisemita ni nada parecido, simplemente es la constatación de hechos, sin más intención.

Es más, las familias más influyentes en temas económicos en los EE.UU. de América son: Familia Rothschild con sede en Estados Unidos y tentáculos en Inglaterra, Alemania e Israel, la familia Rockefeller desarrollada en Estados Unidos y con fuerte influencia en el imperio americano y en Israel, la familia Morgan propietaria, además, de poderosos bancos en Estados Unidos, Inglaterra y otros países del mundo, la familia Warburg con sede en Estados Unidos y poderosas extensiones en Alemania, la familia Lazard de Estados Unidos y grandes influencias e inversiones en Francia, la familia Mosés Israel Seif, con poderes económicos y políticos en Estados Unidos, Italia e Israel, la familia Kuhn Loeb con sede en Estados Unidos y fuertes intereses en Alemania, la familia Lehman Brothers con sede e influencia en Estados Unidos, la familia Goldman, etc. Por los apellidos es fácil deducir el origen. Todos ellos tienen grandes influencias tanto en el mundo empresarial como en el mundo financiero.

Estos hechos nos llevan a conclusiones en forma de preguntas: ¿Qué se está dilucidando? ¿Cual será el final de esta guerra financiera? ¿Qué concepción resultará triunfante? ¿Qué cambios van a implicar la resolución de estas batallas?.

Nosotros llegamos a una conclusión, tal vez aventurada: van a resultar vencedoras, con todas sus ventajas e inconvenientes, las tesis judías. Por ello en los próximos años se nos acercan cambios sustantivos en las formas, el fondo y en las estructuras de las relaciones comerciales, financieras y sociales. Porque las tésis que abogan por resoluciones distintas, la verdad es que no son deseables. No queremos, ni debemos volver a los escenarios europeos de 1914 y 1939. 

Tenemos en puertas una revolución social y al decir revolución empleamos el significado expuesto en el Diccionario de Maria Moliner: 4.- Cambio muy radical en cualquier cosa.

Nino Granadero

lunes, 12 de noviembre de 2012

CONFIAR EN LA JUSTICIA



El Tribunal de Justicia de la Unión Europea acaba de dictar una sentencia que debería remover cimientos en nuestro país. Para este tribunal, los prestamos hipotecaros que se conceden en España vulneran la directiva 93/13 de la U.E.. Dicho en lenguaje vulgar: que los bancos nos están robando. Para que vamos a andarnos con rodeos, es la traducción al lenguaje de la calle de la sentencia.

Lo más asombroso del caso es que los representantes del pueblo, entiéndase diputados y senadores, no se han dado cuenta hasta ahora que los abusos de los bancos van contra cualquier principio de justicia. No se entiende que si se valora una vivienda en 300.000 euros por ejemplo, cuando se vaya a ejecutar un embargo por impago del préstamo concedido en base a los 300.000 euros, resulta que ahora, según el banco, vale 100.000. ¡Y los tribunales se lo tragan!. Parece que el tribunal europeo ha caído en la cuenta que el principio de justicia brilla por su ausencia en estos contratos y, mucho más en su ejecución. A lo mejor ya va siendo hora de que algunos presenten un papelito donde digan que dimiten; simplemente es hora de que en política también exista coherencia. O, ¿es mucho pedir?.

Quién piense que el tirón de orejas del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha causado algún efecto, a lo mejor en poco tiempo se da cuenta, que es tan sólo un espejismo y que hay mucho caradura suelto por la Carrera de San Jerónimo. La charla PP-PSOE tan sólo quedará en escena de sofá y algún que otro cafetillo. Muchos ciudadanos van a observar, una vez más, que la política económica en este país tiene sus despachos en el Paseo de Pereda nº 9 (Santander), en Plaza San Nicolás, 4 (Bilbao) y en Plaza Antoni Maura, 3 (Barcelona).
Lo más sangrante del caso es que han habido dos propuestas para modificar la Ley Hipotecaria. Y las dos propuestas han sido con mayorías distintas en el parlamento español y con gobiernos de diferente signo político: uno de derechas y otro de izquierdas. Al menos que se recuerde haber leído en la prensa, las dos propuestas de modificación han sido presentadas por dos formaciones políticas con representación minoritaria en el Congreso de los Diputados. Quizá por eso es por lo que han sido rechazadas. En ambas propuestas se recogía la dación en pago como forma de liquidar la deuda. Es lo más lógico: si Vd. compra un coche y no lo paga, se lo quitan y en paz, todo lo más le hacen pagar los gastos. Pero con las viviendas no.

Luego viene la ejecución de la sentencia: el desahucio. Y todo el lamentable espectáculo que acompaña a tan desagradable situación: funcionarios obligados a cumplir las órdenes, personas que ven cómo los esfuerzos de toda su vida se van al traste, niños que no entienden por qué van a tener que dormir en la calle, ancianos sentados en un sofá en la acera, etc. Se nos viene a la mente, de forma inconsciente, imágenes que confundimos con películas, en blanco y negro, de tahúres y usureros.

No es que nuestra sociedad conduzca a la deshumanización; es sencillamente que la postura draconiana de los bancos hace recordar el drama de William Shakespeare “El mercader de Venecia”. Con la diferencia de que en la obra shakesperiana la justicia impide, mediante la exigencia del cumplimiento literal del contrato, que no se ejecute la venganza del usurero, es decir el juez impone JUSTICIA. Ahora se cobra la libra de carne, da igual que se derrame sangre o que se perforen sentimientos en lugar de vísceras. Lo más importante es que los bancos cobren lo acordado, aunque a todas luces se trate de contratos leoninos, injustos e inhumanos, aunque eso sí totalmente legales. Y es que, recordando el aforismo, una cosa es la ley y otra la justicia.

No cuenta que la ejecución de la sentencia se acerque mucho a lo que una persona lega en leyes pueda considerar robar, legalmente eso sí, lo que convierte el robo en cobro. No importa que las consecuencias lleven a contar por cientos los suicidios, de los que tan sólo una mínima parte son reflejados en los medios de comunicación. A lo mejor es que no es políticamente correcto dar tanta información al populacho. Vemos como diariamente se arroja una mujer al vacío, se suicida un hombre en Granada, … El drama de perder la casa ya es habitual pero, no por ello, deja de pegarnos un pellizco al estómago cada vez que vemos cómo sacan los muebles a la calle y cómo un anciano se sienta en el sofá pasado de moda puesto en la acera.

Y nos surge a casi todos una pregunta: ¿a quién representan esos señores tan serios, formales y trajeados que ocupan pomposamente sillones de cuero y maderas nobles en el Congreso de los Diputados y en el Senado como si fueran sus propietarios vitalicios?. Podría dar la impresión de que en lugar de representar a los ciudadanos que los votaron, representan tan sólo a los bancos que les conceden los préstamos para financiar las campañas electorales.

miércoles, 31 de octubre de 2012

EN EL PAIS DE LA GRAN MENTIRA

En la actuación del Gobierno Rajoy hay muchos tipos de líneas: líneas quebradas, curvas, zigzagueantes …

Y queremos decir que de todo menos claridad. Todavía nos queda por ver alguna actitud diáfana en cualquiera de las materias que atañen al buen gobierno de una casa, en este caso de un país, como es el nuestro.

Estamos pendientes de saber, y lleva más de dos meses la cuestión sobre la mesa, de si va a haber o no rescate, el segundo. Todavía el Sr. Rajoy no se aclara. Y es que da la impresión de que está esperando las órdenes de Berlín porque parece que los datos que maneja el Sr. Montonto todavía no se han caído del guindo. O sea, más de lo mismo: la Sra. Merkel cuando sus bancos hayan recuperado lo prestado, dirá lo que hay que hacer de acuerdo a los intereses de sus banqueros. ¡Patético!.

Y es que en temas de rescate, llueve sobre mojado. En el primer rescate a los bancos, de 100.000 millones, que ya lo estamos pagando todos los ciudadanos o como mínimo ya se han puesto los mecanismos garantes del pago, se hizo de la forma menos transparente que se ha visto en todos los años de democracia, es un decir, de este país. Pasó de ser una ayuda privada a la banca a ser avalada por el Estado, es decir, con el dinero de todos los españoles. Podríamos decir a esta postura la segunda gran mentira del Gobierno del Sr. Rajoy. La primera gran mentira fue la reforma laboral que iba a generar millones de puestos de trabajo. Y la tercera gran mentira la subida de impuestos, que tampoco se iba a hacer ya que según D. Mariano “somos el tercer país con más presión fiscal de Europa”, según sus propias palabras en pre-campaña electoral.

Cuarta mentira: la subida del Sr. Gallardón de las tasas para recurrir las decisiones del Gobierno. Ahora bien, si alguien tiene la intención de ir contra lo que decida el Sr. Rajoy o alguno de sus ministros porque considere que lesiona sus derechos, tiene que poner sobre la mesa 2.350 € de nada. Total casi la tercera parte del salario mínimo establecido en 8.979,60 euros anuales. Lo asombroso del caso es la capacidad del Sr. Gallardón para engañar a tanta gente con su pinta de intelectual progre. Cuestión de marketing periodístico. A lo mejor muchos periodistas deberían repasar nuevamente el código de comportamiento ético-profesional.

Quinta mentira: La Ley de Transparencia. Le dolía la boca al Sr. Rajoy de pronunciar tantas veces las palabras mágicas durante la campaña. Lo cierto es que ha transcurrido un año y la transparencia sigue brillando por su ausencia. No sólo sigue sin haber transparencia, sino que se ponen chinitas, o auténticas rocas, a los ciudadanos. A lo mejor es que no ha dado tiempo al Sr. Gallardón de redactar la prometida ley, lo cierto es que para otros temas, que no llevaban en el programa les ha sobrado el tiempo para abordarlos y darles la forma. Por cierto, una forma nada progresista.

La misma transparencia que está teniendo el tema de Eurovegas donde ha habido hasta la dimisión de la Presidenta de la CC.AA. de Madrid. Todavía no se ha dicho cuánto se le va a dar de subvención al magnate del juego americano, ni de donde va a salir el dinero que este supuesto inversor va a emplear en el proyecto. Ni tampoco donde va a ir ubicado el “salón recreativo”. Ni cuantos puestos de trabajo se van a crear, ni en que condiciones laborales estarán estos supuestos beneficiados laborales. Son tantas las cuestiones nada claras en torno al proyecto que nos recuerda mucho la película cuyo personaje central era Don Corleone.

Ahora bien, eso sí en otras líneas, esta vez a lo mejor en líneas quebradas, muy quebradas, la actuación ha sido decidida: subida de sueldo a algunos colectivos de funcionarios, palos a los manifestantes que se atreven a pedir la disolución del parlamento porque consideran que ha habido un fraude electoral, desprecio al parlamento de algún que otro ministro, etc.

Vayamos por partes, en palabras del ministro de Interior Sr. Fernández Díaz, de macabro sentido del humor: “vayamos por partes, como diría Jack el Destripador”.

El Gobierno del Sr. Rajoy ha congelado, en los presupuestos del 2012 y del 2013 el sueldo de los empleados públicos. Ante el malestar de algunos colectivos con bastante poder de presión, ha decidido mantener la medida; pero hay un truco sacado de la manga: subir dos niveles a los jueces y a los inspectores de hacienda. Asi se consigue una  subida de aproximadamente 1.500 eurillos anuales. (Ver BOE numero 126 del lunes 24 de mayo de 2010, en el que se establece la retribución del complemento por niveles). Al resto de empleados públicos, ¡pues que le vayan dando!.

Sobre los apaleamientos policiales jaleados a coro por el Ministro de Interior, la Sra. Vicepresidenta, el Sr. Montonto,  la Sra. Cifuentes, el portavoz del PP, y todos los coros de serafines peperos, a manifestantes no vamos a perder el tiempo en comentarlos.

Es que, ¡hay que ver el atrevimiento  de los ciudadanos de discutir las decisiones de la clase política y de atreverse a pedir dimisiones, de querer nuevas elecciones generales, etc!. Pero ¿quiénes son estos perriflautas del 15 M y compañía para dar lecciones de democracia a toda una clase política?. ¿Quiénes son esta gente para acusar al Sr. Rajoy de hacer fraude electoral?. ¡ A dónde vamos a llegar!.

Es como el caso del Ministro de Educación. No se entiende que se pretenda por los parlamentarios de la oposición que comparezca para defenderse de una moción de reprobación. ¡Como si hubiera hecho algo mal el Excmo. Sr. D. José Ignacio Wert. Vamos, encima que quiere españolizar todo bicho que se menee se lo van a reprobar!. Es que estos chicos de la oposición no tienen ni idea de los méritos del Sr. Ministro. Y encima hasta se enfadan.


Nino Granadero

miércoles, 10 de octubre de 2012

EL BAROMETRO DEL CIS DE SEPTIEMBRE NO DEJA TÍTERES CON CABEZA



La última encuesta del CIS, el barómetro de Septiembre, no deja títere con cabeza. A lo mejor es porque los españoles estamos empezando a hartarnos de tanta mentira, de tanto tunante metido a politico y de que nos quiten lo nuestro para mandárselo a los bancos del país de la Sra. Merkel. Por cierto que ya comentaremos a qué economía está beneficiando el montaje en forma de crisis que tenemos. Prometemos sorpresas.

La encuesta del CIS, hace la siguiente pregunta: “Y, ¿cree Ud. que la situación económica actual del país es mejor, igual o peor que hace un año?”. Hombre, por aquello de la herencia que no se iba a poner como argumento, según se dijo (hay vídeos del Sr. Rajoy, de la Sra. Sáenz de Santamaría, del Sr. Montoro, etc.) durante la campaña electoral. Pero como ahora resulta que los anteriores fueron los únicos culpables del desastre, pues hay que buscar el respaldo de la gente y se elige la vía de la pregunta dirigida por medio de encuesta del CIS.  Pues mire vd. por donde, la gente no es tonta y tiene la osadía de decir, mas de un 67% de los encuestados, que el país está peor que hace un año. Es decir, que los de ahora todavía lo están haciendo peor que los anteriores. ¡De mérito Sr. Rajoy!.

Pero es que cuando se pregunta “Y, ¿cree Ud. que dentro de un año la situación económica del país será mejor, igual o peor que ahora?”, hay nada menos que un 46% que dice que peor y un 31% que igual. O sea, traducido en cristiano: Sr. Rajoy le gente no se fía ni un pelo de Vd.

Seguimos con el barómetro. La cuarta pregunta tampoco corrige el tema como le gustaría al Gobierno, y mira que los chicos del CIS lo intentan: “Y refiriéndonos ahora a la situación política general de España, ¿cómo la calificaría Ud.: muy buena, buena, regular, mala o muy mala?”, pues nada que el personal se empeña y dice que mala un 36% casi de los que contestan y un 37,3% dice que muy mala. O sea, Sr. Rajoy que más del 72% de los españoles cree que el tema está jodido. No sabemos si lo va captando, se le puede decir más alto, pero no más claro.

La guinda del pastel se pone cuando se formula la pregunta: “¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero? “. Bueno, pues a los ya habituales y crónicos del paro, de la economía, etc. se coloca por primera vez, en el escalón por importancia a juicio de los encuestados, la CLASE POLITICA con el record de puntuación hasta la fecha desde que tenemos democracia en España: un 27%. Ojo Sr. Rubalcaba que a vd. también le toca, evidentemente en menor medida que al Sr. Rajoy.

Luego, en una táctica de jugar al despiste, el CIS, se ve mano política en el tema, desvía la atención hacia los verdes prados. Hay un montón de preguntas sobre medio ambiente. Como si estuviera el horno para bollos a estas alturas.  La ciudadanía española tiene bastantes problemas para salir del paso, como buenamente puede, y sin ayuda de los gobernantes según se puede deducir de las valoraciones expuestas por los encuentados.

Lo peor son las preguntas 13 y 14, ¡ojo que tiene toda la pinta de que nos van a poner un nuevo impuesto!. Ahí van los textos de las preguntas: Pregunta 13 ¿Hasta qué punto estaría Ud. a favor de pagar precios más elevados para proteger el medio ambiente?. Pregunta 14 ¿Y hasta qué punto estaría Ud. a favor de dedicar más recursos para proteger el medio ambiente?. Blanco y en botella…

Hay algunas otras perlas que nos deja la susodicha encuesta del CIS. Hay cerca de un 25% (la cuarta parte) de los españoles que prefieren un estado centralista frente a un 30% que quiere un estado autonomista de acuerdo a nuestro orden constitucional. Que la cuarta parte de los ciudadanos españoles opine que es mejor un estado centralista, es un retroceso político en toda regla. Y evidentemente, alguien o “alguienes” deberían asumir responsabilidades.

Otro tema: ”Cuando se habla de política se utilizan normalmente las expresiones de izquierda y derecha. En esta tarjeta hay una serie de casillas que van de izquierda a derecha. ¿En qué casilla se colocaría Ud.? Hay nada menos que un 54,5% que se coloca en la izquierda. Y nos surge una reflexión que debería hacerse el PSOE: algo se está haciendo mal para que, habiendo una mayoría social, esta mayoría no se refleje en las urnas. Y cuando se demanda por la participación en las últimas elecciones hay nada menos que un 15% que dice haberse abstenido intencionadamente. Estos dos últimos datos son muy preocupantes. No sé si lo capta vd. Sr. Rubalcaba: no ilusiona vd. a casi nadie.

Por cierto que al Sr. Rajoy, máximo responsble, aunque le pese, de la actual situación de nuestro país, le ha salido el tiro por la culata. La gente no pica y le ha demostrado, via barometro CIS, que de tontos no tenemos un pelo los ciudadanos. Si Vd. Sr. Rajoy había pensado que nos tragaríamos sus mentiras, erró totalmente.

lunes, 8 de octubre de 2012

TIRANO BANDERAS (AZULES)


Si algo caracteriza claramente un tirano es cuando un gobernante es fuerte con los débiles y débil con los fuertes.

¿Qué le suena a Vd.?. La verdad es que no se entiende por qué puede sonarle. Aunque pensando un poco a lo mejor hay un personaje en el que coinciden algunas notas que se aproximan (no queremos decir que calcan su actuación diaria para que no se nos acuse de imparciales) al dicho popular que define a los tiranos.

Mire Vd. por donde en nuestro país, que es España por mucho que haya algún que otro simple espabilado e ignorante de Más que no se conozca la historia, hay alguna persona que está haciendo todos los méritos para que se le conceda la medalla al mérito tirano o para que le den el premio al tirano del cuatrienio. No vamos a entrar en los delirios nacionalistas, ni en quién puede perder más; a lo mejor estos independentistas saldrían perdiendo y al resto nos vendría bien, muy bien, que se fueran de una vez.

Y es que se es débil con los fuertes cuando se acepta que tres ministros sean nombrados por la gran banca (o impuestos que al caso tanto da). Se es débil cuando no sólo se aceptan las presiones de la gran patronal, sino que se va mucho más allá dictando, nunca mejor aplicado el término, una reforma laboral que no solo cumple los deseos de los grupos de presión económicos y empresariales, sino que va mucho más lejos: elimina casi totalmente todo atisbo de derechos laborales a los trabajadores. Y lo que es peor, reduce al vacío cualquier esperanza de mejora laboral a no ser que el trabajador se arrastre cual felpudo gusanero.

Se es débil con los fuertes cuando se quitan derechos sociales con la excusa de una crisis provocada por el gran capital, en forma de entidades bancarias, para que a los ingresos obtenidos de los impuestos que se cobran a los ciudadanos, se le mete la tijera para dárselo a la banca española para que salde sus deudas con la banca alemana.

Se es débil cuando se permite que, mientras los bancos de nuestro país son las mayores empresas inmobiliarias acumulando más de un millón de viviendas vacías, haya más de 3 millones de personas con necesidad de un techo donde poder vivir.

La debilidad con los fuertes se pone de manifiesto cuando se conceden 2 amnistías fiscales para que los grandes tahúres de capitales, los que de verdad manejan dinero sucio, tengan la oportunidad de, mediante un módico porcentaje, limpiar el dinero obtenido por métodos nada claros. Lo que no se puede entender es por qué han fracasado estas amnistías fiscales. O sí se puede entender: es que estos dineros son más rentables en la oscuridad y como se hace la vista gorda …

Se es débil, muy débil, con los fuertes cuando se permite la deslocalización de empresas, de grandísimas empresas, algunas que han conseguido que sus dueños estén entre los tres primeros hombres más ricos del mundo mundial.

Cuando un gobernante de un país, como el nuestro, permite que otro gobernante extranjero le imponga las políticas económicas y sociales, es que es débil, tremendamente débil, con los fuertes. Y más cuando es consciente de que ese dirigente extranjero exige sacrificios a los ciudadanos españoles para beneficiar a su gran banca y a su gran industria (la del dirigente extranjero).

Se es fuerte con los débiles, cuando se asfixia, congelando sus ingresos, a las personas más indefensas de nuestra sociedad, a los pensionistas, cuyo único recurso es la paga mensual, siempre corta, que percibe como compensación por sus esfuerzos durante muchísimos años (en la gran mayoría de los casos más de 30 años de vida laboral). Y no vale la media mentira diciendo que se les sube la pensión el 1%, porque se deja de decir que se les sube igualmente el 2% de retenciones.

La fortaleza con los débiles queda al descubierto cuando se quitan las ayudas, imprescindibles para seguir malviviendo, a los que no se pueden valer por sí mismos: minusválidos, dependientes, incapacitados, etc. Y todo en aras de recortes para conseguir más dinero con el que saldar deudas moralmente ilegítimas de empresas privadas (bancos).

Se es fuerte con los débiles cuando se suben las tasas educativas, cuando se bajan las ayudas a los jóvenes que pretenden una capacitación mediante su esfuerzo, y el de sus familiares, para conseguir un título que les abra las puertas a un futuro mejor, o al menos a un futuro.

Por eso no nos queda más remedio que decir que un gobernante es un tirano cuando, a pesar de tener mayoría parlamentaria, conseguida “democráticamente”, hace todo lo contrario de lo que se comprometió.

Y es que el comportamiento de D. Mariano Rajoy está siendo “fuerte con los débiles y débil con los fuertes”. 

Nino Granadero

viernes, 31 de agosto de 2012

LA ESPAÑA DE LOS SIN...

A lo que nos ha llevado este tío “sin cojones”, pero con una cara que se la pisa, no solamente es vergonzoso, sino humillante, porque para el colmo de los colmos, nos deja SIN SOBERANÍA. Tanto es así, que solo nos queda mandar otra “división Azul” a no se donde para, así, pagar los servicios prestados. Mek(elh)agoentodoloqueseme(orde)nea. Y no es que desde aquí haga un llamamiento a otros “Reyes Católicos” para ir recuperando “reinos perdidos” y que por fin llegue el día que un similar a aquel rey moro llore porque perdiera su reino y de esta manera empezara a llamarse los territorios conquistados ESPAÑA, no. Pasa que, de tanto vender “Deuda Soberana”, lo único que nos va quedando es el nombre de un brandy: Soberano. Todo lo demás, como se dice ahora, grrrrrrrrrraaaaaaaaaauuu, y haciendo un gesto con los dedos de la mano, según se sea diestro o siniestro, en forma de remolino, para llegar a recogerlo en puño y llevándoselo hacia el pecho, birlao.

Por la cara y con el consentimiento del que gobierna, sin que este se sonroje, siquiera. De todos los males que nos suceden, siempre, siempre la culpa la tiene el anterior, “que no hizo los deberes”, y con eso cree que él no tiene nada que ver en todo esto. Ahora bien, eso si, él está para tomar decisiones, “aunque no le guste tomarlas” todos los Santos Viernes de todas las semana.

Tenemos que recordarle al “sin cojones”, que él fue anterior del anterior. Algo tendrá que ver en todo lo que aquí sucede ¿no?

A “La España de los sin enseñanza, sin trabajo, sin casa, sin medicina”, este prenda “sin cojones”, le exigen sacrificios hasta el límite, sin limite, llegando hasta el extremo de dejarla tan extenuada y sin fuerza que ya no puede ni gritar y solo, si apenas, le sale un hilito de voz.

A “La España sin honestidad, sin cojones, sin vergüenza, sin escrúpulos, sin decencia, sin remordimiento”, no solo no le pide sacrificios, sino al contrario, le da todos los caprichos que se le antoje.

A todo lo anterior, según el pensamiento del “sin cojones”, la moraleja es evidente. El mandato es claro: Cuanto más golfo, menos exigencia y más premio. Y… así nos va.

La España de los sin soberanía, que nos la está robando poquita a poco, sin enseñanza, sin trabajo, sin casa, sin medicina”, sumisa al “sin cojones”, posiblemente esté llegando al umbral de la insumisión, de la impaciencia y de la desconfianza para adentrase en la “casa” del orden y “echar” a todos los golfos que está dentro de ella.

Estoy en la duda, si alguna vez, el “sin cojones” tuvo algo de honestidad. Lo que si tengo claro es que, lo que es ahora, es un deshonesto empedernido y sin vergüenza alguna.

Simon Candón 31/08/2012

sábado, 25 de agosto de 2012

BIPARTIDISMO



El sistema bipartidista en el que estamos inmersos se descompone. No está respondiendo a los múltiples problemas que se están planteando en el contexto actual. Ni responde a los intereses de la ciudadanía, ni a los intereses de la oligarquía.

Ambos intereses, contrapuestos, adversarios y enfrentados mismamente desde el nacimiento del capitalismo, y de su agudización con la revolución industrial y sus consecuencias sociales, tanto en el mundo laboral, como en lo referente al sistema económico que dio a luz la industrialización: el papel imprescindible de la banca como motor dinamizador de la economía.

Es ahora, en los principios del Siglo XXI cuando ambos intereses, los ciudadanos y los oligárquicos, confluyen en un campo común: la solución de la crisis. Y no es que las raíces de este enfrentamiento dual hayan sido resueltas ni mucho menos, es sencillamente que el objetivo común, sin entrar a analizar las causas, coincide en la solución a los problemas planteados al y por el propio sistema capitalista. En el fondo todo se reduce a un problema de auto canibalismo o de crecimiento del sistema: para crecer necesita devorar sus propios códigos de comportamiento.

Uno de los muchos problemas es buscar solución al anquilosamiento del sistema político. El sistema bipartidista está desfasado y además sin posibilidad de regenerarse. Y ello por muchas causas: falta de ideología o puesta a disposición de intereses espurios que nada tienen que ver con los intereses ciudadanos, acomodación al sistema, escasa representatividad real de los representantes políticos, falsa democracia interna en las propias formaciones políticas actuales, sustitución de intereses de la comunidad por intereses propios, agotamiento del sistema político y falta de imaginación para ilusionar (cada vez crece más el voto abstencionista), sistema autocrático vigente en los grandes partidos tradicionales, etc.

Los ciudadanos de a pié no se sienten representados por los candidatos propuestos, o mejor dicho impuestos, por los partidos. El sistema cerrado de elección de candidatos se identifica con la sumisión de los mismos a los líderes. Naturalmente todo se enmascara en una mejor operatividad y en la imposibilidad de formas totalmente participativas de todos los ciudadanos, o al menos un sistema que controle las decisiones y el funcionamiento de los órganos políticos por parte de la ciudadanía rasa.

Así vemos como en los últimos tiempos los programas electorales, lo que podríamos considerar contrato electoral, no sólo se incumplen descaradamente, sino que se toman decisiones totalmente contrarias a las prometidas, y ello de forma impune, para desesperación y desengaño popular.

De hecho los ciudadanos de a pie no distinguimos tan fácilmente el comportamiento real, no captamos las diferencias políticas entre los distintos partidos. Tan es así que vemos una especie de bolsa común o de intereses comunes de todos los partidos. Es el manido “son los mismos perros con distintos collares”. Y es que de hecho la praxis de gobierno difiere mínimamente. La línea es tan difusa que es casi imposible distinguir entre presupuestos y políticas reales de derecha o izquierda (PP-PSOE).

Los sistemas bipartidistas, amén de estar en fase agónica, triunfan tan sólo en los regímenes capitalistas puros y duros: EE.UU. y Japón. En tanto que en sistemas mixtos, o al menos con tendencias al desarrollo de políticas sociales (Francia, Inglaterra. Alemania, España, etc.), están tan al borde del abismo que, en la mayoría de las ocasiones, se precisa del apoyo de una formación política de menor entidad para gobernar. Son los llamados partidos bisagra. El caso de las mayorías absolutas en los países europeos es la excepción o el funcionamiento anormal del sistema democrático de nuestro entorno.

Por ello, como respuesta al bipartidismo inoperante que roza la ilegalidad más elemental, es necesario crear una alternativa real a los partidos tradicionales. Una alternativa seria, coherente y comprometida con los tiempos que nos tocan vivir. Algo de esto se ha dado en un país culturalmente similar al nuestro, en Grecia, con el nacimiento de Syriza. Esta formación no sólo ha resultado ser una alternativa al desmadre y la corrupción, por lo que parece generalizada, de los partidos políticos tradicionales helenos, sino que se ha convertido en la tercera fuerza política del país dejando marginados a partidos con tanta tradición como el PASOK. Syriza aúna las esperanzas de los ciudadanos griegos ante tanta desesperanza y abuso de los políticos tradicionales. ¿Sería posible una alternativa similar, que aglutine todas las esperanzas, en nuestro país?. Hay muchas razones para ello.

Si coincidimos con Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, en su particular análisis del actual momento histórico “Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Nuremberg”. Proclamando alternativas tan “poco correctas políticamente” como “ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Lo que le lleva a criticar por inoperantes movimientos ciudadanos como el 15 M, concluyendo en que “hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo“. Y concreta su estrategia para nuestro país cuando dice que ” los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.

De estas tesis a proclamar como única alternativa la insurrección popular no hay nada más que un paso, y ese paso está a punto de darse por nuestra desesperada legión de parados, desahuciados, recortados… y cada vez más empobrecidos ciudadanos.

Nino Granadero